Basado en un hecho (más o menos...) real.
Grande, muy grande. Las enormes olas invitaban a pensar que aquel era un precioso día para morir.
Haciendo alarde del gran valor que me caracteriza, desenpolvé mi tabla de olas grandes. Ya en el aparcamiento, mientras la enceraba, miraba las gigantescas series que bombeaban idílicas formaciones tubulares si parar. Por un momento pensé: "Ooooh mierrrda!!!...hoy tenía que cortar el césped del jardín...¿comorrrrr?...pero si yo no tengo césped...ni jardín..."
Estaba claro, un sentimiento de angustia y terror se estaba apoderando de mí. Esto no podía ocurrirme a mí, yo que siempre me enfrentado a mis miedos con absoluta decisión...ejem...take it easy, man.
Inhalo brisa marina profundamente y la expulso muy despacio...me da la tranquilidad suficiente para iniciar la cuenta atrás.
Me enfundo en mi neopreno sobreponiéndome al intenso olor a meado que lo impregnaba y enfilo la orilla de la playa sin perder de vista las increíbles olas que no paraban de romper ante mis ojos. Hoy no era el día de hacer calentamientos...todos mis músculos y órganos vitales estaban en alerta máxima.
La temperatura del agua me hizo lanzar un pequeño grito de motivación y empecé a remar. Tras superar las espumas que quedaban de aquellas impresionantes series llego al mismo pico.
Allí habían unos pocos valientes, como yo, que entre risas nerviosas me saludaron: "Está grandito hoy, eh..."
Entre subidas y bajadas de mar divisamos lo que parecía una buena serie. Por respeto a mis compañeros dejé pasar las primeras pero había una que, sin duda, llevaba mi nombre.
En aquel instante mi situación, quizás, no era la adecuada...un poco fuera de sitio...demasiado a contrapico...pero no iba a dejarla pasar. Comienzo a remar...y casi cegado, por el offshore reinante, complicaba aún más aquel tardío take off . Una vez posé mis pies sobre la tabla, una sensación de alivio momentánea recorría mi cuerpo. Hasta iniciar el bottom turn, numerosos y catastróficos pensamientos desfilaron por mi mente. Al llegar abajo ya no queda otra que mirar hacia arriba...hacia dónde quería ir. En ese instante me doy cuenta del ensordecedor ruido que está haciendo el labio de la ola al golpear la superficie.
Ahora sí...me sitúo cómodamente en posición...me aproximo a la enorme pared y meto la mano con suavidad.acariciando...noo es necesario frenar en exceso. Al momento siguiente, la ola comienza a envolverme en lo que, seguramente, era el tubo de mi vida. Cada vez más profundo el ruido se ahuecaba y el tiempo se ralentizaba...escasos segundos parecían siglos. Sin pensar en como salir de allí recordé que...había que hacerlo. El tubo comenzaba a cerrar estrechándose cada vez más. Para evitar caerme empecé a encogerme cual "Hombre Menguante" y a lo lejos contemplaba mi vía de escape, mi salida, la luz al final del túnel...la puerta!!! Una leve inclinación de mi cuerpo me proporcionó la velocidad suficiente para atravesar la última frontera entre la gloria y yo...
Vuelvo a coger aire y otra sección comienza a aflorar. Esta vez quiero volar!!!
Un buen bottom y girazo arriba...el despegue es inevitable ...sacando quillas...que se note que sabemos volar. El amerizaje se antoja bastante facilón lo que me otorga un exceso de confianza y ...uuuuppppss!!!...un sonido raro en la rodilla... sin dolor pero...algo va mal.
A pie de playa descubro que no puedo apoyar la pierna derecha por lo que me veo en la necesidad de pedir auxilio y en un escaso minuto soy atendido por personas con las que comparto olas, conversaciones y risas...el resto es historia!!!
MORALEJA: Así deberían ser las lesiones y no con la mierda de cuartejo empalmao que me tocó a mí...cagüenlaputa!!!
Agradecimientos: A los que me recogieron en la playa, Dani, Rubén, Otero y otro más(no se su nombre...), Antonio Castro, Carlos, Jose por las charlas...a Pío por traerme el coche, a Bene por la compra, a Angélica y Lidia por el "postoperatorio" y en general a todos... por preocuparse...
Aaah y a Romen ...por hacerme soltar el grito más grande desde hacía mucho tiempo...jejeje...
Saludos.
